Entrevista a Felicitas González, miembro del departamento de Calidad

Felicitas González es otra de las personas que, con su talento, compromiso y esfuerzo, suponen el ingrediente fundamental para el desarrollo de nuestra empresa familiar.

Continuamos con la sección de entrevistas y lo hacemos con un miembro del equipo del departamento de Calidad a través de una entrevista en la que compartimos bonitos momentos sobre la evolución de la empresa en el sector de la innovación, así como anécdotas destacadas. Para ello vuelvo a contar con la ayuda de mi querida amiga y periodista, Jéssica Cánovas.

El compromiso de Feli con la innovación y la calidad la llevó a convertirse hace unos años en la coordinadora del Centro de Innovación, Nutrición y Salud. Su principal tarea es velar por el desarrollo de productos que se ajusten a la nueva demanda del mercado como, por ejemplo, más saludables, con menos azúcares, sin grasa de palma, etc. Además, ha sido una de las personas clave que han contribuido a que el proyecto del Centro de Innovación de Villalonga sea hoy una realidad.

1. Dejaste Bruselas para aterrizar en la Comunidad Valenciana y continuar creciendo a nivel profesional. ¿Cómo recuerdas tus inicios en Vicky Foods?

F: Fue en el año 2005 cuando mi marido y yo decidimos volver a España. Por aquel entonces, estaba trabajando en una empresa del sector y, sin embargo, emprendimos el viaje de vuelta para continuar nuestro crecimiento profesional en la Comunidad Valenciana. En ese tiempo, ya se empezaba a hablar en Vicky Foods de los protocolos de seguridad alimentaria BRC e IFS y coincidía que yo ya llevaba tres años trabajando en ellos. Esta experiencia supuso que me contrataran para su implantación en la empresa.

Recuerdo esa época con mucho cariño, sobre todo, el gran recibimiento que me dio todo el equipo. Llegué con muchas ganas y me encontré con compañeros que ahora son grandes amigos. Somos una piña.

2. Rafa siempre destaca que las personas son la clave para el crecimiento de una empresa. La unión del equipo ha sido uno de los factores fundamentales que os ha llevado a convertiros en una empresa reconocida a nivel nacional e internacional. Cuando entraste en Vicky Foods, ¿te imaginabas que iba a llegar tan lejos?

F: La verdad es que no. Sin embargo, es un cambio continuo y ahora pienso que no tenemos límites. (Risas).

R: Los límites, muchas veces, los ponemos nosotros mismos. En los últimos años, hemos evolucionado mucho y uno de los cambios más importantes ha sido nuestra transformación a empresa multicategoría bajo el paraguas de Vicky Foods. En este sentido, el desarrollo de productos y la seguridad alimentaria han sido dos pilares clave en el desarrollo de las nuevas categorías.

Feli ha jugado un papel fundamental porque, cuando empezaste, el aseguramiento de la calidad era más bien un requisito de los clientes al cual no le dábamos demasiada transcendencia como pilar de crecimiento de la empresa, pero precisamente la implantación de los protocolos IFS y BRC nos permitieron avanzar.

F: Y abrirnos muchas puertas hacia la exportación.

R: Así fue. En ese momento, la exportación tampoco era para nosotros un pilar clave. Era un 2% o 3% del volumen, no se veía como algo que nos iba a dar muchísimo recorrido. Sin embargo, tú conocías otros mercados donde los controles de calidad eran más valorados por la distribución.

F: Cuando empecé éramos fabricantes de productos de pastelería, bollería y panes especiales. Desde entonces, empezamos a producir las cremas para untar, alimentos infantiles, smoothies de frutas, cremas de verduras, platos preparados… ¿Qué será lo siguiente?

3. ¿Cuáles son tus funciones a día de hoy?

F: Mi ocupación principal es el seguimiento de las actualizaciones legislativas; verificar que tanto los productos que elaboramos, como las materias primas que compramos, cumplen con la legislación vigente desde el punto de vista de la seguridad alimentaria y con nuestros requisitos internos de calidad o los específicos de clientes. Y, además, desde hace unos años, soy coordinadora del CINS; el Centro de Innovación, Nutrición y Salud. Su misión es coordinar todas las estrategias de salud de la empresa y tiene como compromisos: el fomento de la investigación científica en nutrición, la mejora del perfil nutricional de los productos existentes junto con el desarrollo de productos más saludables y el fomento de hábitos de vida saludable, tanto en consumidores como en la plantilla de Vicky Foods.

En el marco de la mejora nutricional, firmamos en 2018 un acuerdo con AECOSAN y el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social para reducir el azúcar de los productos de mayor consumo. Estamos inmersos en esta cuestión. De hecho, el plan termina este mismo año y hemos alcanzado el objetivo en todas las categorías implicadas en el plan e, incluso, hemos conseguido sobrepasarlo reduciendo más del 5% que se exigía en algunas de ellas.

4. Comentábamos lo importante que fue para ti el recibimiento del equipo. ¿Cómo definirías a las personas que te rodean en la empresa?

F: Para mí el equipo lo es todo. Es fundamental. Recuerdo, en una ocasión, cuando un becario me pidió un consejo antes de concluir su periodo de prácticas y le dije: si tienes una idea que quieres poner en marcha o hay algo que te apasiona, lo primero que tienes que hacer es rodearte de un buen equipo porque solo es imposible conseguir resultados.

Hay que tener mentalidad de colmena, porque el objetivo es común; prima el éxito global al individual. El equipo es la clave.

5. Rafa, Feli acaba de abordar uno de los aspectos que más defiendes a la hora de trabajar y es la importancia de esa inteligencia colectiva.

R: Efectivamente. El área de Calidad e I+D es el paradigma de lo que queremos ser en Vicky Foods, de generar inteligencia colectiva. Cómo la colaboración entre todos nos hace generar muchas más aportaciones que las que podemos hacer a nivel individual. El desarrollo del producto que hemos vivido en los últimos años ha sido muy importante derivado, precisamente, de esa generación de inteligencia colectiva dentro del equipo. Hemos pasado, como comentaba Feli, de ser fabricantes de bollería y pan, a ser una empresa que está presente en muchas más categorías y todo eso ha sido posible gracias nuestros cimientos y al trabajo del equipo. El trabajo no se ha limitado dentro de su área específica, sino que ha habido una colaboración y mucho trabajo en equipo.

F: Los equipos son cada vez más transversales, más multidisciplinares; fomentando siempre la creatividad, porque todos aportan.

6. Feli, ¿piensas que se tiene en cuenta el valor de la mujer en Vicky Foods?

F: Sí que se tiene en cuenta, solo hay que mirar a la cofundadora. Victoria es una inspiración para todos. Hay muchas mujeres en plantilla y se empiezan a ver en puestos de responsabilidad. Queda camino por recorrer, pero vamos en la buena dirección. En mi caso, por ejemplo, soy madre de tres hijos, tengo reducción de jornada de dos horas por propia elección y también, horario flexible, así que en este sentido me siento afortunada. Es fundamental que las mujeres podamos ser madres y al mismo nivel disponer de oportunidades laborales. Una sociedad desarrollada y en pro de la igualdad no debería permitir que ninguna mujer se vea “obligada” a renunciar a su puesto o a cualquier aspiración profesional por la maternidad.

7. El Centro de Innovación de Villalonga cumplirá el próximo mes de diciembre un año tras su inauguración. Se trata de un proyecto en el que tú formaste parte como coordinadora. ¿Que significó para la compañía este nuevo paso?

F: Significó que no eran solo palabras. Es la materialización de que hay un compromiso real con la sociedad, que como fabricantes de alimentación somos responsables de ofertar productos cada vez más saludables, de favorecer un consumo responsable y de fomentar hábitos de vida saludables.

8. ¿Cómo afrontas este nuevo paso profesional?

F: Con mucho entusiasmo. Espero que en el próximo año podamos presentar grandes avances en esta línea.

R: Feli ha contribuido en gran parte a que este proyecto se materialice. Hemos dado un paso más a poner realmente no solo al consumidor, sino a las personas en el centro de nuestro modelo de organización. Además, hemos ampliado mucho las políticas de mejora de la salud de los empleados y una parte muy importante ha sido el desarrollo de productos más saludables, pensando ya en alimentos funcionales y en todos los productos que ahora estamos poniendo encima de la mesa.

9. ¿Cuáles son los próximos retos?

F: Ahora mismo, estamos inmersos en cuatro proyectos de investigación relacionados con la salud y tenemos también el foco puesto en mejorar la accesibilidad de determinados ingredientes: probióticos, microalgas, el desarrollo de productos más funcionales o la nutrigenómica que define la interacción entre la predisposición genética y la dieta. El reto es diseñar productos adaptados a las necesidades nutricionales específicas de cada individuo según su propia expresión genética. Es la nutrición personalizada con efectos positivos sobre la salud.

Esperamos que estas innovaciones se puedan traducir en productos reales.

10. Rafa, ¿cómo recuerdas la inauguración del Centro de Innovación?

R: Fue el remate de una idea que nació, en parte, como respuesta a la necesidad de crear un nuevo espacio compartido de colaboración y a la de desarrollo de productos y de procesos. Era una intuición que teníamos desde hacía muchísimo tiempo pero que no pudo materializarse hasta la fecha por falta de tiempo, recursos u otras prioridades. Me sentí muy orgulloso del equipo que fue capaz de crear ese concepto de Centro de Innovación en el cual se dan todos los ingredientes para tener una organización verdaderamente innovadora y disruptiva en los próximos años; de combinar en un mismo espacio desarrollo de producto, de proceso, con el día a día de una planta de producción que en el fondo es la que tiene que poner en marcha todos esos desarrollos. Supone un antes y un después en lo que se refiere a innovación en Vicky Foods.

F: Teníamos que llegar ahí, no había otro camino. Llevábamos muchos años innovando y al final se ha concretado.

11. Feli, ¿qué pasos se llevaron a cabo para dar forma al proyecto del CINS?

F: Se formaron diversos equipos de trabajo y empecé en el de mejora nutricional. Recopilé todo lo que habíamos hecho en más de una década. Fuimos los primeros en eliminar los colorantes azoicos y también los primeros en eliminar las grasas parcialmente hidrogenadas de la composición de nuestros productos. Íbamos desarrollando acciones año tras año y fue como una especie de puzzle en el que todo encajaba. Veías todas las actividades que estábamos llevando a cabo de mejora de la calidad con los proyectos del equipo de I+D+i, de bienestar del empleado, con la empresa saludable y RSC; al final todos juntos dábamos forma al CINS con sus tres ejes de actuación fundamentales, que son el fomento de la investigación, el desarrollo de nuevos productos o mejora de los existentes y el fomento de hábitos saludables. Ya estaba todo, tan solo había que juntar las piezas.

R: Lo estábamos haciendo ya aún sin saberlo. Unir todo eso en un centro, en Villalonga, justo en 2019 cuando cumplía 50 años la planta, nos llena de orgullo a toda la familia y toda la organización. Desde luego de agradecer a todos los que habéis estado implicados directamente en que eso se haya materializado, es motivo de satisfacción.

12. En tu discurso inaugural, recordabas esa fecha clave, el 50 aniversario de la planta de Villalonga. Ayúdanos a recordar qué era lo que se desarrollaba en ese año 1969.

R: Ese año la ambición de mi padre de crear una empresa de ámbito nacional fue lo que le llevó a crear Juan y Juan, SRC, el nombre que tiene hoy la sociedad que gestiona la planta. La ambición de mi padre, Antonio Juan, junto con la de su socio Salvador Juan, les llevó a hacer una inversión que desbordaba en ese momento su límite o su capacidad financiera. Instalaron un horno continuo que sobrepasaba con muchas creces la capacidad productiva que necesitaban. Esto supuso uno de los puntos clave de la historia de Vicky Foods. Y, también, disponer de capacidad productiva para que cuando nacieran las Glorias se pudiera dar una respuesta al mercado de forma inmediata. Fueron los dos factores clave, pero claro, sin tener aquella planta habría sido muy difícil que el desarrollo de la empresa se hubiera llevado a cabo, porque con la instalación que teníamos en el centro de Villalonga, con dos hornos pequeños y muy artesanales, habría sido muy difícil fabricar un producto competitivo. El contar con una instalación preparada, muy bien acondicionada en aquella época para hacer un lanzamiento potente, fue lo que hizo que hoy estemos aquí. Básicamente, la ambición de mi padre y la creatividad de mi madre de ponerle ideas donde solo había ambición.

13. ¿Y dónde se encontraba Rafa Juan en ese momento?

R: En la instalación que teníamos en el paseo de Villalonga, jugaba al escondite entre los sacos de harina, porque mis padres estaban todo el día trabajando y mi madre nos llevaba ahí a la empresa. Cuando nos trasladamos a la ubicación actual, en el camí de la Font, allí no había nada. Vivíamos en medio del campo, arriba de la fábrica. Bajaba y tenía el horno produciendo, de manera que con mis amigos jugaba por dentro de la fábrica. La recuerdo como una época muy bonita porque la empresa empezó a ir bien justo en ese momento, hasta entonces había sido más bien un valle de lágrimas. Empezó a remontar justo cuando tenía 10 años.

14. ¿Cuál es el secreto del éxito para que a día de hoy perduren esos valores familiares?

R: Ha sido mi madre la que ha dejado su impronta. Tratar a todo el mundo con mucha familiaridad y no pensar en que uno era importante por su cargo o por su función. Ella hablaba con todo el mundo de la misma manera, los escuchaba a todos. Generó una familiaridad en la empresa que perdura. Creemos que ha sido un valor decisivo para nuestro desarrollo. Era una persona con mucha empatía y que escuchaba a todo el mundo, cualquier opinión la tenía en cuenta a la hora de tomar una decisión. Si algo no lo tenía claro, preguntaba muchísimo, creaba un ambiente familiar en el que cualquier persona se podía sentir cercano a ella.

15. ¿Qué aporta Feli a la empresa?

R: Hay una cosa que ella no ha dicho, por su humildad, por su carácter, pero que quiero resaltar. Feli vive lejos de aquí, a una distancia que para muchas personas sería insalvable y hace que tenga un mérito especial para nosotros retenerla, porque son unas condiciones realmente duras con la familia que tiene. ¿Cuántos kilómetros haces todos los días para venir a trabajar?

F: Hago 1.000 km semanales, vivo en Puçol. Empecé un 5 de septiembre de 2005 y ya van 15 años conviviendo con la familia de Vicky Foods.

R: Estoy segurísimo que habrás tenido mil oportunidades de haber cambiado de empresa y, sin embargo, si hay algo que agradezco especialmente es que sigas con nosotros con más ilusión si cabe que el primer día.

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